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El CSI del agua en la Confederación del Guadiana
Desde el año 1963 viene funcionando el laboratorio de calidad de aguas del organismo de cuenca. En todo este tiempo, y gracias al trabajo desarrollado durante casi 60 años, este departamento de la Confederación Hidrográfica del Guadiana está considerado un referente dentro de los Organismos de cuenca.
Y es que la función del laboratorio es esencial en una confederación hidrográfica ya que la Ley de Aguas atribuye a los Organismos de cuenca una serie de funciones que tienen como fin la administración y el control del dominio público. Entre las muchas funciones, destacan el control de los vertidos y el control del estado de las masas de agua, de modo que se pueda alcanzar el buen estado de estas, según establece la legislación. Para ello, se analizan tanto aguas superficiales como subterráneas, y se realiza el control de los vertidos existentes.
En la actualidad, el laboratorio cuenta con un equipo de 14 personas, entre trabajadores directos e indirectos, además de todas las personas que integran los equipos que se desplazan para el análisis y toma de muestras. Toda esta labor se realiza siguiendo siempre un proceso de cadena de custodia y representatividad. La recogida de dichas trazas tiene un tiempo establecido y puede llegar a ser mensual a semestrales, dependiendo siempre del objetivo de control y red de seguimiento que se persiga en cada análisis. Las pruebas que se reciben en el recinto pueden proceder de cualquier punto de la cuenca, desde Cuenca hasta Huelva.
Tras el traslado a las dependencias de Ciudad Real, los técnicos comienzan el proceso de estudio que, al año, puede derivar en más de 200.000 análisis en aguas superficiales y más de 12.000 en aguas subterráneas, a lo que habría que añadir los exámenes realizados en aguas residuales. Dependiendo del tipo de muestra, la información se utiliza con diversas finalidades y propósitos.
Las pruebas de vertidos sirven para controlar que los mismos cumplen el condicionado existente en las autorizaciones de vertido, mientras que las muestras del control del estado de las masas de agua incluyen muestras superficiales y subterráneas, donde se cuenta con la colaboración de los titulares de los pozos y sondeos para poder acceder a tomarlas. En el caso de las aguas superficiales se toman en ríos, lagos y embalses. Asimismo, durante la campaña de verano, se hace una tarea extra de toma de muestras en embalses como medida preventiva para la lucha contra el mejillón cebra.
Los riesgos a los que se enfrenta la Confederación Hidrográfica del Guadiana y, por ende, el laboratorio de control es a la problemática de la contaminación por contaminación puntual y de origen difuso en las aguas de la cuenca. En los últimos años, se han dado muchos pasos y se han acometido muchos esfuerzos desde las distintas administraciones para mejorar la gestión y depuración hídrica, pero todavía queda por hacer en temas puntuales.
Para seguir en este constante trabajo de análisis, los próximos planes del laboratorio están encaminados en la compra de nuevos equipos para asegurar el control de las masas de agua, así como incluir el análisis de nuevos contaminantes que dentro de unos años se van a ir incorporando a la legislación, como son los llamados contaminantes emergentes.


