El poder de los datos

El poder de los datos

Fue a mediados del siglo XVII cuando el filósofo, historiador, economista y ensayista escocés David Hume pronunció una frase que con el tiempo se convertiría en un clásico. Hume dijo que "quien tiene el saber, tiene el poder". Y esa cita es una regla esencial sobre la que gravita el Área de Explotación de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Nos adentramos en esta área del Organismo de cuenca para conocer sus cometidos y su importante labor de la mano de su responsable, el ingeniero Álvaro Paniagua de la Calle.
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El poder de los datos

El despacho de Álvaro es amplio y cuenta con una sobria decoración. El elemento que destaca sobremanera en el recinto es la amplia pantalla que dispone junto a su mesa de trabajo y que deja en ridículo a los tradicionales visores de ordenador que utilizamos todos. Desde esa pantalla controla miles de datos que son fundamentales para la toma de decisiones en aspectos claves como son el control de los recursos hídricos y la laminación de avenidas.

Como decíamos en la entradilla, el saber, el manejo de información, la obtención de datos es fundamental para la toma de decisiones en cualquier empresa o institución. En el caso de la Confederación Hidrográfica del Guadiana es vital para el control de las presas y para la protección de zonas y poblaciones ante situaciones de riesgo por crecidas.

Para la obtención de esos miles de datos, Álvaro Paniagua utiliza el recién bautizado programa SIRA (Sistema Informativo de Redes Automáticas), que ha conseguido integrar las diferentes redes de control automáticas que existían (SAIH, SAICA, ROEA y PIEZOMETRÍA) y que comenzaron su despliegue, en el caso del SAIH, tras la rotura de la presa de Tous en el año 1982. La existencia de un sistema de información que permitiera adelantarse a los avisos de avenidas evitaría situaciones como la vivida entonces.

Fundamentalmente nos explica que esta red de diversos programas se abastece de una impresionante distribución de sensores y elementos electrónicos distribuidos por toda la cuenca para alcanzar unos objetivos básicos: la captación de información sobre el estado hídrico, sobre la calidad de las aguas superficiales, la transmisión de todos esos datos hacia el centro de control (ubicado en la sede de Don Benito) y, por último, en el procesamiento y análisis de la información que permita la evaluación del estado. Tras estas funciones, se ofrecen y presentan los datos recogidos a las entidades o instituciones interesadas, según las peticiones o necesidades específicas.

Llegados a este punto, es necesario explicar con más detenimiento cada uno de los programas integrados en el SIRA. El SAIH es el Sistema Automático de Información Hidrológica que sirve al Organismo de cuenca para la mejora de la toma de decisiones sobre los recursos hídricos, al proporcionar datos en tiempo real sobre agua almacenada en los embalses, información sobre conducciones y estaciones meteorológicas, además de ayudar en la misión crítica de la gestión de avenidas.

La red SAICA es la herramienta que controla la calidad de las aguas y permite al Organismo de cuenca disponer de un sistema de vigilancia permanente de la calidad de las aguas en puntos críticos aguas debajo de importantes focos de vertido. La red ROEA es la red oficial de estaciones de aforo, que son básicas para medir el caudal en río. Para terminar, desde el Área de Explotación se utilizan los datos que proporciona el sistema PIEZO, que ofrece datos a través de piezómetros para calcular la profundidad a la que está el agua en las diferentes masas de agua subterránea.

Una de las pantallas con las que trabaja Álvaro Paniagua.

Todo este potente arsenal de datos e información, recordemos que -a tiempo real- es procesada y se pone a disposición de cada una de las áreas del Organismo de cuenca para que pueda ser utilizada para distintos informes o proyectos. Desde hace unos años, también se ha entendido que se podrían compartir esas referencias con otros agentes externos interesados como por ejemplo a ciudadanos a través de la web o a usuarios cualificados como pueden ser entidades de gestión hídrica, AEMET, instituciones públicas como la Junta de Extremadura, Protección Civil o Comunidades de Regantes.

Los avances en la Confederación Hidrográfica del Guadiana van ofreciendo un aspecto más abierto y participativo de cara a la sociedad y a sus instituciones públicas y privadas. Fruto de esa gestión, se realizan planes de emergencia y algún que otro simulacro para poder tener una cierta experiencia a la hora de afrontar situaciones de crisis, que según Paniagua "ojalá nunca se tengan que poner en práctica".

Finalizamos el encuentro hablando del equipo de trabajo a cargo de un jefe que se muestra orgulloso de su personal pues "en muchas ocasiones desarrollan su tarea en condiciones complicadas y siempre encontramos una excelente disposición a la hora de afrontar nuevos retos y compromisos". En ese sentido, el Organismo de cuenca ha tratado de que los avances tecnológicos de última generación que tienen a su disposición puedan servir para incrementar la seguridad y la comunicación en determinados puestos de trabajo del área.

Terminamos el encuentro intentando compartir una sonrisa en estos tiempos complicados y al ser preguntado por alguna anécdota en sus años al frente de la jefatura del Área de Explotación, Álvaro recuerda una que siempre le ha parecido muy curiosa. Nos relata que hace unos años, uno de los sistemas de información comenzó a transmitir unos datos de caudal muy altos en una estación de aforo del río Bullaque. Hicieron un seguimiento al instante y como se repetían esos datos inusuales, se mandó a la zona a un equipo de vigilancia. Cuando llegaron al lugar entendieron de dónde venían esos datos ilógicos. Unos chicos habían puesto unas grandes piedras a la salida de la estación de aforo para poder subir el nivel y crear una piscina artificial y poder disfrutar de un placentero baño. Lógicamente dicha circunstancia cesó en breve, pues con su actuación estaban produciendo una alteración del régimen natural de las aguas no autorizada.