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“La plantilla del Servicio de Vigilancia del Dominio Público Hidráulico es corta y el territorio a controlar enorme”
Nos sentamos a conversar con Luis Vera, agente ambiental del Servicio de Vigilancia del Dominio Público Hidráulico de la Confederación Hidrográfica del Guadiana en la zona occidental, un profesional de largo recorrido en la casa que dirige un área de vital importancia para el Organismo de cuenca y que acaba de recibir un reconocimiento a su labor durante 42 años. Amante de la música, confeso seguidor del rock and roll y el rockabilly, Luis combina la exigencia de su trabajo con una forma de entender la vida marcada por la vitalidad, la cercanía y su carácter afable y desenfadado.
¿Cómo llegas a la Confederación Hidrográfica del Guadiana y en qué puestos has desarrollado tu labor profesional en el Organismo de cuenca?
Comienzo en la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) en 1984, con lo que ya llevo 41 años y nueve meses de trayectoria en la casa. En este tiempo, he ocupado varios puestos, desde mozo u ordenanza hasta telefonista y guardia fluvial. Gracias a la experiencia acumulada y a la formación adquirida con el paso del tiempo, actualmente desempeño el puesto de agente medioambiental en el Servicio de Vigilancia del Dominio Público Hidráulico (SVDPH). En este cargo, realizo labores de supervisión, coordinación y control, contribuyendo activamente a la protección del medio ambiente y a la correcta gestión de los recursos hídricos en el ámbito territorial asignado.
¿Cómo es un día en tu actividad profesional en el SVDPH?
El trabajo diario combina la labor de inspección sobre el terreno, fundamental para el ejercicio de las funciones de vigilancia y control, con la elaboración de los correspondientes informes técnicos derivados de las actuaciones realizadas. Asimismo, se presta atención presencial y telefónica a la ciudadanía, ofreciendo información y asesoramiento sobre cuestiones relacionadas con el dominio público hidráulico: actuaciones en el DPH, zona de policía, aguas subterráneas, aguas superficiales y cualquier otra materia competencia del Organismo que sea objeto de consulta.
¿Cómo se gestionan las denuncias recibidas relacionadas con el DPH y a qué temas afectan principalmente?
Entre los aspectos más importantes de los trabajos que tengo a mi cargo se encuentra la recepción y gestión de las denuncias recibidas en la Comisaría de Aguas. Estas denuncias pueden ser de nuestros agentes medioambientales (AMAs) que cuidan y vigilan el DPH, pero también nos pueden llegar desde el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, que nos apoya en estas labores de vigilancia, además de los agentes del medio natural de la Junta de Extremadura o de cualquier otro organismo o particular. Los contenidos de las denuncias pueden ser muy diversos, dado que la gestión del recurso hídrico abarca todo lo relacionado con el DPH y su zona de influencia. Una vez examinado el contenido de la denuncia, se compulsan y enumeran para su estricto control, y posteriormente se remiten al área correspondiente para su gestión y traslado al servicio jurídico.
¿Cómo es la coordinación entre el Servicio de Vigilancia (SVDPH), los AMAs y otros servicios de la CHG?
El SVDPH está organizado de forma jerárquica, de tal manera que la zona occidental se divide en cuatro sectores, cada uno con un coordinador, los cuales tienen a su cargo a varios agentes medioambientales. La pirámide se completa con el jefe de este servicio. La coordinación se canaliza supervisando los informes, denuncias, consultas o cualquier circunstancia que los agentes de campo realicen. Una vez supervisados, se trasladan a los distintos servicios de la Comisaria de Aguas.
¿En qué situación se encuentran actualmente los medios materiales y técnicos del SVDPH y cuáles considera prioritarios renovar o mejorar?
En cuanto a los medios materiales y técnicos de los que dispone el SVDPH, hay que destacar el importante esfuerzo realizado por la Comisaría de Aguas, puesto que contamos con sistemas informáticos para realizar informes en tiempo real en el campo con tablets dotadas de programas para consulta de planos, ortofotos, catastro, etc. Además, también disponemos de otro tipo de medios como drones, prismáticos, distanciómetros láser, linternas, cintas métricas y equipos de protección personal como aparatos de ultrasonidos anti-canes, que, aunque parecen de menor importancia, son muy necesarios para los agentes.

¿Existen suficientes vehículos para cubrir adecuadamente las labores de vigilancia e inspección en toda la demarcación del Guadiana?
Respecto a los vehículos, se ha renovado parte de la flota y todas las necesidades que tiene este servicio están completamente cubiertas. Es de agradecer el esfuerzo que ha realizado el Organismo de cuenca para dotarnos de todos los medios necesarios para llevar a cabo una buena labor de vigilancia.
¿Qué aspectos del sistema actual de vigilancia del DPH considera que funcionan bien y cuáles deberían mejorarse?
Desde mi punto de vista, la organización y el funcionamiento del sistema actual de vigilancia del DPH son adecuados y, en términos generales, más que aceptables. El servicio cumple correctamente con sus funciones y permite un control eficaz de las actuaciones que afectan al dominio público hidráulico. No obstante, como ocurre con cualquier sistema, siempre existen aspectos susceptibles de mejora, especialmente en lo relativo a la optimización de recursos, la incorporación de nuevas herramientas técnicas y la mejora de la coordinación entre los distintos agentes implicados, con el objetivo de aumentar aún más su eficacia y capacidad de respuesta.
¿Cuáles son los principales retos del SVDPH en los próximos años, especialmente en relación con el control de usos ilegales del agua?
El principal reto que tenemos por delante es la falta de personal para la inspección, ya que la plantilla es corta y el territorio a controlar es enorme, por lo que tenemos un problema de efectivos. Además, la tendencia para los próximos años es que la plantilla se reduzca aún más por las jubilaciones, y las nuevas incorporaciones no son suficientes para cubrir esas bajas. Esperemos que esta tendencia cambie en los próximos años.
La Dirección General del Agua se acaba de celebrar un acto de reconocimiento a los trabajadores de las Confederaciones Hidrográficas por la gestión hecha durante los periodos de inundación, entre los que te encuentras ¿Cómo viviste la gestión de aquellos episodios? ¿Qué significa para ti recibir este reconocimiento?
La gestión de aquel episodio fue posible gracias a la implicación de todos los agentes medioambientales de la cuenca, que participaron durante varios días sin atender a horarios y realizando una intensa labor de coordinación. Entre las actuaciones llevadas a cabo destacan la recogida y transmisión de datos sobre la evolución de los cauces, así como la coordinación con otros organismos y servicios de emergencia, como la Policía Local y Protección Civil, entre otros. La gestión en la Zona Oriental estuvo coordinada por mi compañero Tomás González, mi homólogo en esa área, mientras que yo asumí la coordinación en la Zona Occidental. Afortunadamente, contamos con experiencia en este tipo de situaciones, ya que la mayoría de los agentes medioambientales hemos participado en anteriores episodios de inundación, que, según numerosos estudios científicos, son cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático. Por ello, considero que este reconocimiento pertenece a todos y cada uno de los agentes que participaron en aquellos trabajos y prestaron servicio durante los episodios de inundación, aunque en esta ocasión me correspondiese a mí asistir a dicho acto en representación de todos ellos. Respecto a la mención expresa a mi labor en aquellos momentos, es un gesto que agradezco especialmente después de 42 años de dedicación y servicio.
¿Puedes contarnos alguna anécdota que recuerdes de toda tu trayectoria profesional en la CHG?
Anécdotas tengo muchas, unas se pueden contar y otras no. Recuerdo que una vez un señor llamó para hacer una consulta y me dijo: “Oiga, mire usted, me ofrecen un terreno baratito al lado de un cauce y quiero hacerme una casa. Me gustaría saber si el río, que nunca lleva agua, solo un poco cuando llueve, puede dañar a mi casa”. La contestación que le dimos fue la siguiente: “Señor, una vez consultados los planos de la zona, seguro que se le inunda, lo que no sabemos es la fecha, si será este año, el que viene o dentro de cinco, diez o quince”. Su respuesta nos dejó atónitos: “Madre mía, no me diga usted eso, con la ilusión que yo tenía”.


