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Un viaje por el tiempo

Un viaje por el tiempo

Comenzamos una nueva sección dentro de este blog, para visitar espacios y lugares a lo largo de la cuenca del Guadiana. Y lo hacemos de la mano de las numerosas fotografías antiguas que existen en el banco de imágenes de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Hoy visitamos el río Ruecas. ¿Nos acompañan?
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Un viaje por el tiempo

El río Ruecas está enclavado en la Comarca de las Villuercas, Ibores y Jara, donde destaca la localidad de Cañamero y el embalse del Cancho del Fresno. Muy cerca de este quebrado pueblo nos encontramos con un espacio lleno de montes donde nace este río que ofrece mucha historia para quien visite la zona. El viajero puede disfrutar de piscinas naturales, zonas como el Charco del Moro, el Charco de la Nutria o la Piscina del Molino, donde resalta la vegetación con loreras y acebos junto con helechos reales y orquídeas.

La presa de Cancho del Fresno situada en la cabecera del río Ruecas y cerca de la localidad de Cañamero (Cáceres), en plena comarca de Las Villuercas (el cerro de este nombre alcanza la cota más alta de la cuenca del Guadiana, 1.610 m), entrando a formar parte de un entorno de naturaleza ubérrima que puede disfrutarse paseando por el camino perimetral del lago. Se trata de una presa de gravedad de planta recta, a base de hormigón, construida en la década de los ochenta sobre una cerrada magnífica. Tiene una capacidad de 15,21 hm3, de agua que se destina al abastecimiento de Cañamero, Zorita y Logrosán.

En la misma zona y casi a los pies del embalse, se encuentran unas pinturas rupestres en la Cueva Chiquita. Fue descubierta en 1916, por el arqueólogo francés Henri Breuil, quien fecha las pinturas en la época Calcolítica, que corresponde a la primera edad de los metales, unos 1.500 años antes de Cristo.

Y llegamos a la zona que nos sirve hoy para presentaros las fotografías antiguas que hemos rescatado del banco de imágenes de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Nos trasladamos al año 1964 cuando un grupo de niños posa para la cámara sentados en las rocas del río. (Fotografía de portada).

La imagen corresponde a la piscina natural del Pantano Viejo, uno de los espacios de baño más antiguos de la zona que llegó a contar con un sencillo y pequeño bar en una gran piedra situada en medio del río. A la zona acudían muchos habitantes de la zona para disfrutar del verano y de las frescas aguas.

Un guardia civil hace su patrulla diaria en el río.

Otra de las imágenes muestra a un guardia civil que está realizando su patrulla diaria por una zona del río. En la imagen porta su característico tricornio, su fusil reglamentario y unos prismáticos que debieron servirle para vigilar la zona.

Varios jóvenes saltan a las piscinas naturales del Pantano Viejo.

La tercera fotografía presenta una espectacular imagen del salto de varios jóvenes a las piscinas naturales del Pantano Viejo. Seis de ellos se tiran desde la zona baja del río y dos se lanzan desde la parte más alta, hacia un espacio del río donde había mucha profundidad.

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