- Inicie sesión para enviar comentarios
Invasoras y Guadiana, una situación que exige el compromiso de todos
Al menos tres veces a la semana suelo cruzar el río Guadiana, unas veces por el puente Real, otras por el puente de Palmas. Como un ciudadano más de Badajoz no me resulta agradable que el Guadiana vea cubierta una parte importante de su superficie por el nenúfar mejicano. Aún así, compruebo con cierta satisfacción que ya no quedan restos de la especie vegetal invasora más peligrosa del mundo, cuando en el verano de 2018 el camalote tapizaba por completo nuestro río. Durante estos últimos quince años la Confederación Hidrográfica del Guadiana viene protagonizado una lucha sin cuartel contra uno de los mayores problemas ambientales que existen, que compromete la consecución del buen estado de nuestras masas de agua, la gestión de los recursos hídricos y amenaza seriamente la biodiversidad del río: las especies invasoras.
La problemática asociada a las EEI, en particular aquellas cuyo ciclo de vida depende del ecosistema acuático, es muy compleja y presenta una serie de aspectos que afectan a distintas administraciones. Siempre que hay un problema en el río a su paso por Badajoz se mira a la Confederación Hidrográfica. Sin perjuicio de las competencias de esta Administración sobre el dominio público hidráulico, el Tribunal Supremo, en consonancia con la Ley del Plan hidrológico Nacional, se ha pronunciado con claridad sobre la Administración a la que corresponde la conservación y mantenimiento de los cauces públicos situados en zonas urbanas. Diferentes sentencias (Nº 1962/2017, de 13 de diciembre y la Nº 2302/2014, de 10 de junio) del Alto tribunal declaran que los ayuntamientos son las administraciones competentes para llevar a cabo el mantenimiento y conservación de los cauces públicos en los tramos que discurren por las zonas urbanas, como administraciones competentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo.
Me quiero centrar ahora en concreto con la presencia de nenúfar mejicano en el tramo urbano del río Guadiana en Badajoz, especie invasora que no produce alteración en las condiciones hidromorfológicas, químicas y físico-químicas del medio acuático, y por tanto no compromete la consecución del buen estado de la masa de agua; masa que se mantiene de forma artificial gracias a la existencia de una serie de azudes que consiguen una lámina constante de agua que permite el encuentro de la ciudad con su río y el desarrollo de diferentes actividades, al mismo tiempo que ayuda a la proliferación de especies foráneas.
El nenúfar mejicano crece desde los sedimentos del lecho retenidos por los azudes, dificultando su control y erradicación. Aun no comprometiendo las competencias de este organismo de cuenca, para facilitar la toma de decisiones se elaboró un Estudio de viabilidad de métodos para el control y eliminación del nenúfar mejicano donde se analizaron múltiples soluciones, documento que fue sometido a consulta pública al entender que estos trabajos requerían el concurso de las distintas administraciones públicas y de toda la sociedad. Por su relevancia, y tras reiterada petición, reproducimos la respuesta del ayuntamiento pacense: Entendemos desde el Servicio de Parque y Jardines del Excmo. Ayto. Badajoz que es una planta invasora difícil de eliminar puesto que está enraizada en el lecho del río. Por tanto, la única forma para eliminarla sería arrancándola, lo que supondría un alto coste. Debería investigarse sobre enemigos naturales que pudieran controlarla sin afectar a la flora autóctona".
Tras dicho estudio se procedió a la redacción, en colaboración con la Junta de Extremadura, de la memoria ambiental de Actuaciones de control del Nenúfar mejicano en la cuenca del Guadiana, que dio inicio a la tramitación ambiental obligada al encontrarse la actuación en la red ecológica Natura 2000. Quiero destacar que en este trámite ha sido consultado oficialmente el ayuntamiento de Badajoz por el Ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico, sin que este departamento haya recibido en plazo propuesta o informe alguno sobre la documentación técnica remitida, mostrando así un interés especial en la búsqueda de soluciones.
A la actuación destinada a erradicar el nenúfar, que no podrá concretarse hasta que esté aprobada la Evaluación de Impacto Ambiental que se tramita, se sumarán dos acciones que contribuirán sin duda en la lucha contra esta especie mediante la permeabilización de los azudes del tramo urbano de Badajoz con un sistema de compuertas que permita el paso de las aguas y sedimentos. Hasta que estos proyectos se sustancien este organismo continuará movilizando medios para realizar siegas puntuales que faciliten el desarrollo de determinadas actividades en el tramo urbano del rio y de esta manera reducir en parte los inconvenientes de determinados usos como el piragüismo o la pesca, dejando por tanto claro que en modo alguno pretende mirar para otro lado ante la presencia de esta especie invasora en nuestro rio.
Con independencia de esta actuación concreta, considero necesario trasladar a la sociedad que el problema suscitado por la presencia de especies invasoras en el medio acuático exige una actuación responsable, coordinada y conjunta de las Administraciones afectadas, para procurar que desde éstas atendamos al objetivo común de la protección y mejora del medio ambiente. Sólo mediante esa colaboración podrá atenderse, con los medios técnicos y económicos adecuados, la solución de un problema que requiere medidas precisas diseñadas por especialistas en la materia cuyo elevado coste debe ser atendido por todas las Administraciones Públicas.
Samuel Moraleda Ludeña. Presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana


