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La Confederación Hidrográfica del Guadiana refuerza su papel en la gestión hídrica en el 16º Congreso Nacional de Comunidades de Regantes
La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha tenido una destacada participación en el 16º Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, uno de los principales foros de análisis sobre el presente y futuro de la gestión del agua en el ámbito agrícola. El encuentro se celebró del 14 al 17 de abril en la Institución Ferial de la Diputación de Ciudad Real (IFEDI).
El Organismo de cuenca contó con un stand propio de 30 metros cuadrados, concebido como un espacio interactivo en el que se presentaron las principales líneas de actuación de la CHG. Mediante la combinación de materiales naturales y recursos tecnológicos, el stand permitió acercar a congresistas y visitantes la realidad hídrica de la cuenca del Guadiana, reflejando su compromiso con la transparencia, la sostenibilidad y la innovación.
El espacio fue visitado, entre otras autoridades, por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas o la directora general del Agua, María Dolores Pascual, quien acudió acompañada por presidentes de otras Confederaciones Hidrográficas.

Además de la presencia expositiva, la Confederación ha participado activamente en el programa técnico del congreso. El martes 14 de abril Samuel Moraleda intervino con la ponencia La gestión del agua en la cuenca del Guadiana ante los desafíos del siglo XXI.
La ponencia parte de una reflexión sobre el carácter singular del río Guadiana para destacar su relevancia histórica, ecológica y cultural. La cuenca, una de las menos pobladas de España, presenta dos realidades diferenciadas: el Alto Guadiana, con acuíferos, humedales y ecosistemas de gran valor como la Mancha Húmeda, y la cuenca media, más regulada y con fuerte desarrollo del regadío gracias a grandes embalses. Esta diversidad territorial condiciona profundamente su gestión hídrica.
En su intervención, Moraleda puso en valor el papel de las Confederaciones Hidrográficas, creadas en 1926 como un modelo pionero de gestión del agua basado en la unidad de cuenca, la participación de usuarios y la planificación hidrológica. Estos organismos, impulsados por figuras como Manuel Lorenzo Pardo y defendidas posteriormente por Juan Carlos Rodríguez Ibarra, siguen siendo clave para garantizar el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental. A pesar de cuestionamientos actuales, se reivindica su eficacia y su carácter estratégico frente a los retos del siglo XXI.
A continuación fue enumerando los principales desafíos que condicionan la gestión del agua en el Guadiana, que deben ser abordados con visión de futuro: la contaminación de las aguas, tanto puntual procedente de aguas residuales urbanas como difusa por nutrientes procedentes de la agricultura y la ganadería, que afecta gravemente a la calidad de ríos, embalses y acuíferos. La sobreexplotación del Alto Guadiana, donde décadas de uso intensivo han provocado un descenso de los niveles de agua subterránea y la degradación de ecosistemas emblemáticos como las Tablas de Daimiel. A ello se suman problemas como las especies invasoras, el estrés hídrico estructural y la creciente dificultad para atender las demandas de agua en un contexto de cambio climático.
Finalmente, la ponencia aboga por una transformación profunda del modelo de gestión del agua “pasar de controlar y encauzar a restaurar, reconectar y devolver funcionalidad natural” y concluye afirmando que aunque los retos son enormes, también existen oportunidades para avanzar hacia una gestión más equilibrada que con rigor, visión y compromiso, permitirá construir un río más natural, un territorio más seguro, una agricultura más sostenible, una gestión más inteligente y una sociedad mejor preparada para el futuro.
El jueves 16 de abril, María Hayas, comisaria de aguas de la CHG, intervino en una mesa redonda centrada en la gestión de las aguas subterráneas en el regadío, destacando el peso del uso de aguas subterráneas en el Alto Guadiana, frente a la mayor disponibilidad de recursos superficiales en la zona media.

Durante su intervención, Hayas subrayó la necesidad de avanzar hacia un modelo que garantice la sostenibilidad y la compatibilidad de los distintos usos del agua, apostando por la eficiencia, la planificación conjunta de los recursos y la aplicación de nuevas tecnologías en el riego.
La participación de la Confederación Hidrográfica del Guadiana en este encuentro refuerza su papel como agente clave en la gobernanza del agua, en un contexto marcado por la escasez hídrica, la presión sobre los recursos y la necesidad de adaptación al cambio climático. Un compromiso orientado a encontrar soluciones equilibradas que garanticen el futuro del regadío y la protección de los ecosistemas en la cuenca del Guadiana.


