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Bulos que dañan la imagen de la Confederación Hidrográfica del Guadiana
Analizamos las noticias falsas que han circulado a través de los medios de comunicación y las redes sociales, y que han afectado negativamente tanto a la imagen de la CHG como a la percepción social de la importante labor que desempeña
Los bulos o fake news son una peligrosa nueva tendencia entre las sociedades modernas y avanzadas. Esencialmente son noticias falsas o que recogen gran cantidad de errores que pueden llegar a erosionar gravemente la credibilidad de las instituciones públicas y privadas. Cuando se difunden informaciones falsas sobre gobiernos, organismos, empresas, instituciones o entidades de diversa índole, se crea una desconfianza generalizada que debilita su autoridad y capacidad de acción. Esta pérdida de legitimidad se traduce casi siempre en una descreencia y un rechazo a todas las actuaciones que se desarrollan desde la entidad atacada con dichas noticias falsas.
Además, uno de los aspectos más dañinos de estos bulos es la terrible influencia que tienen a la hora de crear una percepción distinta a la realidad, lo que provoca un daño irreversible, a veces, en los pilares sobre los que se construye la confianza institucional. Sus características son el sensacionalismo, la falta de fuentes fiables, la difusión atractiva y rápida con el objetivo de manipular emocionalmente a la opinión pública.
En este contexto, la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) viene siendo objeto, desde hace tiempo, de la difusión de noticias falsas o inexactas que afectan directamente a sus actuaciones y a los trabajos que lleva a cabo en el ámbito de la gestión del agua. Estas informaciones erróneas generan una imagen distorsionada de su labor diaria, lo que contribuye a alimentar la desinformación en torno a su gestión. Ante esta situación, nos proponemos analizar algunos de los casos más recientes de bulos que han provocado controversia o confusión en torno a la CHG y a la importante labor que desarrolla.
Erradicación del pez chino en el embalse de Alcollarín
Comenzamos por la situación vivida recientemente en el embalse de Alcollarín, que ha generado gran cantidad de titulares y artículos con errores y medias verdades. La CHG está llevando a cabo allí un proyecto para el control y erradicación de la especie invasora Pseudorasbora parva, vulgarmente conocida como pez chino, con el objetivo de recuperar y proteger las especies piscícolas autóctonas de la zona. Para ello, en mayo de este año se procedió al vaciado controlado del embalse, que, al contrario de lo publicado en prensa, no estaba lleno, sino al 37% de su capacidad. El agua desembalsada no se ha perdido como también se ha llegado a afirmar en medios, el desembalse se ha aprovechado en su totalidad para el regadío de Vegas Bajas a través de la presa de Montijo.
Se ha llegado a afirmar que la acción, llevada a cabo por la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), ha ocasionado una mayor diseminación de la citada especie por los ríos Ruecas y Guadiana, agravando el problema que existía, al superar el agua desembalsada por los laterales las barreras fijadas para capturar los peces, afirmación que no se ajusta a la verdad puesto que la especie Pseudorasbora parva está presente desde 2010 en la cuenca del río Alcollarín (antes de la construcción de la presa), por lo tanto, es falso que los trabajos realizados hasta la fecha en el embalse hayan provocado la diseminación de esta especie invasora.
Otra de las falsas afirmaciones vertidas en medios de comunicación regionales e incluso nacionales se centraban en la muerte de miles de peces autóctonos como el barbo. La mortandad de esta especie está asociada a un episodio sobrevenido y extraordinario de altas temperaturas registrado en buena parte de la península ibérica durante los meses de julio y agosto. Este fenómeno climático provocó un proceso de eutrofización y descenso brusco de los niveles de oxígeno, lo que desencadenó la mortandad de peces, entre ellos algunos barbos. No obstante, la cantidad de barbos afectados ha sido reducida y muy inferior a las cifras exageradas (como “decenas de miles”) que se han difundido de forma errónea. Durante las labores de despesque, se ha logrado rescatar más de 10.000 individuos de especies autóctonas.
Otra afirmación infundada que ha contribuido a generar alarma social de forma injustificada es la relativa a la supuesta presencia de malos olores en la población de Alcollarín. En realidad, no se ha registrado ningún episodio de olores en dicha localidad, que se encuentra a una distancia considerable del embalse.
Nenúfar mejicano y camalote
En Badajoz existe un problema real con el nenúfar mejicano, una especie exótica invasora que puebla gran parte del tramo urbano del Guadiana a su paso por la capital pacense. Esta situación ha generado gran preocupación social que se ha visto incrementada por los bulos que se vienen sobre el tema publicando en diferentes canales.
Los principales problemas que genera la especie son la limitación de los usos recreativos del rio, pero se puede afirmar que actualmente la presencia de esta planta no genera efectos negativos sobre la calidad de las aguas y el impacto sobre la fauna autóctona es mínimo o inexistente por tanto no es cierto, como se ha afirmado, que el Guadiana se muera en Badajoz. De hecho, la Confederación Hidrográfica viene actuando desde 2011 para controlar la presencia de esta especie y sus efectos.
También se ha dicho que en Mérida sí se erradicó el nenúfar mientras que en Badajoz no se hace nada por eliminarlo, lo cual es rotundamente falso, ya que en la capital extremeña nunca ha habido nenúfar mejicano sino camalote, otra especie invasora (mucho más agresiva y actualmente controlada) cuya apariencia, muy similar en la superficie al nenúfar, puede dar lugar a confusiones
Caudalímetros
Año tras año, el Organismo de cuenca viene observando que las manipulaciones de caudalímetros se han convertido en una conducta habitual y extendida en todo el territorio del Alto Guadiana. El consumo fraudulento perjudica al resto de explotaciones agrícolas que hacen un uso responsable de sus derechos, así como a la sostenibilidad y mantenimiento de nuestras masas de aguas y de los ecosistemas asociados a las mismas.
Sin embargo, continuamente se afirma en medios de comunicación y redes sociales que el delicado estado de los acuíferos no es tal, y que la CHG utiliza este argumento con “fin recaudatorio”, llegando incluso a acusar de fraude la gestión realizada por la CHG. Nada más lejos de la realidad: que el Organismo de Cuenca redoble sus esfuerzos en el control de las extracciones y sancione con firmeza las manipulaciones no es solo un imperativo legal, sino una condición indispensable para garantizar la subsistencia de las masas de agua subterráneas. Asegurar una gestión eficiente de este recurso tan escaso es una garantía de futuro para las propias explotaciones agrícolas y para el resto de la sociedad.

El efecto laminador de las presas y la vegetación de ribera
Las abundantes precipitaciones del primer trimestre del año en la cuenca occidental del Guadiana generaron gran preocupación en los vecinos de las Casas Aisladas de Gévora, quienes, a través de los medios de comunicación, manifestaron su descontento por la supuesta mala gestión del embalse de Villar del Rey y la falta de mantenimiento del cauce del río por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
Para tranquilizar a los vecinos y desmentir sus afirmaciones, la CHG decidió aclarar que no decidió “soltar” agua desde la presa de Villar del Rey, como se afirmaba, sino que se trataba de un proceso natural denominado laminación de avenidas. Este consiste en liberar el agua de forma controlada y progresiva, con el objetivo, precisamente, de evitar daños aguas abajo.
Además, respecto a las alusiones que los vecinos hicieron sobre la “suciedad del cauce”, el Organismo de cuenca recordó que los ríos, salvo circunstancias especiales de vertidos antrópicos, no necesitan "limpieza". La vegetación de ribera, sus restos, así como la erosión y sedimentación de los cauces públicos y sus márgenes, forman parte de la dinámica fluvial y cumplen, precisamente, una función de reducción del riesgo de inundación por laminación de avenidas y pérdida de velocidad de las aguas.
La restauración fluvial del río Zapatón
La Confederación Hidrográfica del Guadiana contrató el pasado mes de mayo los trabajos de restauración fluvial del río Zapatón, una intervención que prevé, entre otras acciones, la ampliación de su cauce para disminuir los daños provocados por avenidas y la recuperación el bosque de ribera mediante su limpieza y plantación de vegetación autóctona.
La legalidad de esta actuación basándose en la supuesta caducidad de la evaluación de impacto ambiental a la que se sometió en 2012. Sin embargo, el proyecto, que entonces obtuvo informes favorables para su ejecución, se encuentra en la actualidad exento de un nuevo procedimiento de evaluación ambiental al contar desde septiembre de 2022 con informe favorable de la Junta de Extremadura, órgano autonómico competente en materia de Red Natura 2000.
Demolición de presas
La presa de Valdecaballeros, cuya posible demolición generó numerosas críticas, dio pie a una oleada de bulos y desinformación sobre el derribo de presas en España. Ante esta situación, el propio Ministerio tuvo que aclarar que “no se ha demolido ninguna presa con capacidad operativa para suministrar agua, sino que se han eliminado obstáculos sin función alguna”. En este sentido, se precisó que “el 99% de estos obstáculos son azudes construidos hace décadas y abandonados, cuyo mal estado puede provocar avenidas e inundaciones”.
Mejillón cebra
Algunos rumores han fomentado la idea de que el mejillón cebra es una especie invasora que está extendida por muchos embalses pertenecientes a la Demarcación Hidrográfica del Guadiana. La realidad es que el mejillón cebra no está presente en nuestra cuenca y, además, la CHG viene reforzando el sistema de alerta temprana para detectar larvas en embalses donde se practican deportes acuáticos, que son el principal foco de entrada de esta especie.
Vaciado del embalse de Cijara
En un vídeo publicado en redes sociales por un particular en agosto de 2022, se manifestaba que el embalse de Cijara se estaba descargando de forma premeditada y secreta, ya que se producía por la noche, para beneficiar a Endesa, compañía eléctrica que cuenta con una pequeña turbina en dicha presa. El vídeo, que se hizo viral, acusaba tanto a la empresa como a la Confederación Hidrográfica del Guadiana de secar el séptimo pantano más grande del país.
La CHG tuvo que aclarar que los desembalses se realizaban para garantizar el suministro a poblaciones, para riegos, para las tomas particulares que cuentan con concesión y para cumplir los caudales mínimos ambientales, en particular los que deben circular por el azud de Badajoz en virtud del Convenio de Albufeira, es decir, garantizar que llega un mínimo de agua a Portugal. Además, los desembalses también se aprovechan para la generación hidroeléctrica, cuando las condiciones lo permiten.
Los desembalses estaban autorizados por la Comisión de Desembalses, órgano colegiado de la CHG en el que están representados diversos usuarios del agua y administraciones públicas.
Como se ha podido comprobar, son muchas las ocasiones en las que la desinformación, a veces interesada, afecta a la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Lejos de ayudar, generan alarma social y alimentan una confrontación política innecesaria, ignorando el trabajo serio y continuado de técnicos y expertos que llevan años abordando la gestión del río Guadiana.

