La presa de Montijo consiste en un gran azud sobre el río Guadiana que sirve para elevar las aguas y derivarlas por los canales de Montijo (por la margen derecha) y Lobón (por la margen izquierda). Se trata de una de las presas más antiguas con las que cuenta el Organismo de Cuenca, construida en la década de los cuarenta del siglo pasado, que no obstante su vetusto aspecto es la pieza fundamental, la clave de bóveda, del reparto de agua en las 42.000 has que a partir de ella se riegan en las Vegas Bajas. Su capacidad de embalse es de unos 11 hm3.


